«Lola», un diamante especial creado en un laboratorio

El diamante creado en laboratorio y bautizado con el nombre de ``Lola``

Paula es una joven clienta que lleva viniendo a nuestro taller varios años para distintos encargos. Como sucede muchas veces con este tipo de clientes, acabas formando una relación que va más allá del mero intercambio de servicios y/o productos, transcendiendo en algo más parecido a una amistad. Paula siempre iba acompañada de su pequeña Lola, una cariñosa y amigable Braco de Weimar a la que hemos visto crecer y corretear por nuestra oficina.

Ella es la protagonista de la historia que os quiero contar hoy. Como sabes, en todos los sitios se viven historias impresionantes que se quedan en nuestro recuerdo y compartimos con nuestros amigos o familiares, pero esta es diferente. Esta historia merece ser contada para que todo el mundo sepa lo importante que pueden ser los animales para nuestra salud mental gracias a su amor incondicional y compañía.

Hace unos tres años, Paula nos llamó para pasarse por la oficina. Recuerdo notar su voz apenada, así que le pregunté que si todo iba bien. Ella se limitó a decir que si podíamos vernos en la oficina. Claramente accedí a ello. Cuando llegó, su rostro denotaba que había estado llorando durante toda la noche anterior.

Cuando le pregunté si todo iba bien, ella se limitó a sacar de su mochila una pequeña urna y decir: es Lola. Estaba desolada. Estuvimos hablando un largo rato sobre qué había sucedido y qué tal se encontraba tras ese mal trago. Recuerdo como, entre pequeños sollozos, Paula me dijo: “Sólo quería que lo supieras y que he pensado algo para hacer con las cenizas de Lola. Hoy estoy aún destrozada, pero me gustaría volver y ver qué podemos hacer con sus cenizas”.

Un par de días después volvimos a vernos. Nos comentó que en internet había leído que mucha gente que incinera a sus familiares, utiliza parte de las cenizas para convertirlos en un diamante y así llevarlos con ellos para siempre. Nos propuso hacer lo mismo con las cenizas de Lola.

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Ella sabía que la gente lo hacía con personas que fueron una parte importante de su vida y Lola, para ella, lo era. Estuvo con ella cuando se mudó, la acompañaba de viaje, a la playa, siempre la recibía en casa corriendo con su juguete favorito en la boca… Si tenéis o habéis tenido una mascota sabréis que siempre acaban siendo uno más en vuestra vida y os hacéis una idea de lo que estoy hablando.

Me pareció una idea preciosa. Es más recuerdo haberle sugerido algo que se me ocurrió según hablábamos: ¿Qué te parece si hacemos ese diamante con parte de sus cenizas y algo tuyo para que entre las dos forméis un diamante? Al principio no entendió cómo pretendía hacerlo, pero le expliqué que si cogíamos un mechón de su pelo y lo juntábamos a las cenizas de su perra podríamos formar el diamante. Era la ocasión perfecta para juntar en un mismo diamante tanto a Lola como a su dueña para que esa unión perdurara para siempre. Así, pasen los años que pasen, ese diamante siempre albergará esta maravillosa historia.

Para llevar a cabo la creación de este diamante, tomamos 5 gramos de pelo de Paula y 100 gramos de cenizas de Lola. Ambos elementos se mandaron al laboratorio en Suiza, donde se trató con la finalidad de extraer todo el carbono que contenían, para luego cristalizarlo en un diamante con la ayuda de altas presiones y temperaturas. El resultado se consiguió al cabo de 6 meses; dando vida a un diamante en bruto, el cual decidimos bautizarlo como “Lola”. Este diamante en bruto lo tuvo que tallar y pulir nuestro lapidario, consiguiendo finalmente un diamante de 0,26 quilates y color azul, ya que ese diamante azul representaría el color de los ojos de Lola.

©SIBG.ES - Diamante azul "Lola"

Estas son las historias que me hacen seguir creando y trabajando en joyería. No se trata únicamente de una pieza bonita que lucir, sino que otras muchas veces contiene una historia con una gran carga sentimental. Historias que buscan mantener a alguien que se marchó siempre con nosotros, de unir a personas, de materializar los sueños e ideas de la gente. Siempre ha sido mi pasión crear joyas nacidas de un sentimiento y ahora, gracias a la creación de diamantes, puedo seguir haciendo nuevos sueños realidad que hace varios años parecían imposibles.

Y tú, ¿Cómo mantienes vivos los recuerdos de aquellos que ya no están?

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